Hace mucho que me dedico a trabajar con niños que tienen grandes desafíos en la comunicación y el lenguaje. A lo largo de mi carrera profesional he ido escuchando la angustia de las familias de no saber cómo ayudar desde el hogar a sus peques.
Allí se sembró la primera semilla. La de buscar cómo ofrecer herramientas a estas madres y padres que necesitaban ayuda.
Esto me llevó a capacitarme en intervenciones centradas en las familias y a ofrecer programas de formación para ellas.
Así empezaron a germinar los Rincones de la Comunicación Social y Autismo; y el Rincón de Estimulación para Hablantes Tardíos.
Cuando me reconocí como PAS (Persona Altamente Sensible) hace ya algunos años comencé a estudiar el rasgo y profundicé en los niños y niñas. Así nació mi primer cuento infantil “Sensibel en el Bosque Azul. La historia de una conejita Altamente Sensible”, para ayudar a los peques y sus seres queridos a comprender más sobre este rasgo y descubrir que puede gestionarse y abrazarse.
Un nuevo Rincón brotaba en este Bosque.
A lo largo de mi camino he visto a las familias, en especial a las madres, sentirse cansadas, frustradas y con la sensación de "no doy más". Porque el cuidado prolongado de una persona (sobre todo si se trata de un hijo o una hija) puede ser agotador y movilizante.
El tiempo que dedican las mujeres a cuidar es enorme y no siempre valorado. Una nueva semilla se sembraba en mi corazón.
Como profesora de Yoga y Meditación para niños y adultos, decidí traer herramientas de meditación, relajación, respiración consciente y conexión con el cuerpo. Sé que no saco el peso que las madres y padres llevan sobre sus hombros, pero espero al menos, en ratitos de micro pausas, poder ser un medio para aligerarlo.
Entonces brotó el Rincón de Autocuidado para Cuidadores, con la esperanza de que siga creciendo y sea nutrido de herramientas.
Lo siguiente que noté en las familias mientras transitaba este sendero profesional, fue el rol de los hermanos y hermanas, niños y adolescentes que se iban perdiendo en el mar de terapias, consultas, miedos, burocracia de idas y vueltas, que formaba parte de la realidad de estas familias que cuidan un peque que requiere apoyos prolongados.
Ahí me formé como facilitadora de los Talleres Sibshops, espacios de reunión, con actividades recreativas, donde los Hermanos y Hermanas encuentran un Rincón de contención, pertenencia y complicidad con otros niños y niñas que viven su misma situación.
Y esta nueva semilla comenzaba también a brotar...
Muchos de los peques más grandes que me he cruzado tenían dificultades en el desarrollo de la lecto escritura. Es que para que esta habilidad florezca es fundamental que se estimulen habilidades básicas previas. Por eso nació el Rincón de Alfabetización Inicial y Mi Rincón de los Libros, donde encontrarás una serie de videos en los que te propongo distintas historias para estimular estas habilidades.
Otro Rincón que nacía...
Y así, semilla a semilla, fueron brotando en mi corazón y ya no lo podía contener más. La necesidad de que este Bosque saliera a la luz era desbordante.
Brote a brote, tallo a tallo, trabajando mucho para darle forma e identidad, empezaron a salir las primeras hojitas y luego a crecer en altura.
Hoy son las primeras briznas, aún bajitas, pero con una fuerza interior llena de amor.
Espero que tu paso por este Bosque sea fructífero, que encuentres esos espacios que sentís que estabas buscando y que te quedes, para ver juntas como este Bosque crece más y más.
Con todo esto, vuelvo a darte la Bienvenida y deseo de todo corazón que respires profundo y sientas este Bosque como un refugio de cuidado y aprendizaje, un entorno seguro y amigable en el que encuentres las semillas para facilitar la comunicación, el respeto y el cuidado de toda tu familia.
Gracias por venir a El Bosque de las Palabras.
Gracias por dejar tu huella.